Experiencias

Tú decides cómo lograr que cada día sea un gran día

Naturaleza, relax, deporte, trekking, botánica, gastronomía… Estamos rodeados de infinitas opciones para que cada día sea diferente al anterior. Can Font de Muntanya es una experiencia de experiencias, un mundo por descubrir, sorpresas para vivir y momentos para recordar. Aquí tú eres el protagonista de tu propia historia, y para que empieces a escribir el guion, a continuación te presentamos algunas propuestas consolidadas, pero si hay algún aspecto o temática que te interesa especialmente, nuestro equipo intentará hacerlo realidad. Recuerda que a Can Font todos los gustos e inquietudes son bienvenidos.

Las Gavarres es un auténtico paraíso para los amantes del trekking y el senderismo. Una infinidad de caminos, senderos y veredas te esperan para recorrer un macizo infinito

Los amantes del cicloturismo y la BTT siempre han tenido en las Gavarres uno de sus principales centros para disfrutar de su actividad gracias a sus posibilidades infinitas.

Poder disfrutar de un paseo a caballo siempre es un placer para los amantes de estos animales. Pero si lo haces en un entorno privilegiado, la experiencia sube de nivel.

Aquí podrás recuperar el placer de volver a observar al cielo, disfrutar de la inmensidad del firmamento, unir estrellas lejanas con hilos invisibles dibujando constelaciones.

Relájate, disfruta, recupera la conexión con cada centímetro de tu cuerpo, experimenta como la placidez y la relajación se van apoderando de ti progresivamente.

Escápate a Can Font de Muntanya y descubre un oasis de paz y quietud en este hotel rural donde podrás disfrutar de una noche romántica y un menú degustación en Espai Bucòlic.

Descubre Les Gavarres haciendo una ruta en buggy con un guía experimentado y conocedor de todos los secretos de este privilegiado entorno natural.

Alcornocales y bosques de pino mediterráneo se combinan con zonas húmedas más propias de ambientes euro siberianos. Una combinación de biodiversidad que a buen seguro te entusiasmará.

Ensuciarte la mano de tierra. Sentir el contacto de las plantas. Poder observar los frutos y recolectar los más maduros. Recupera el contacto con la naturaleza de la forma más directa y literal.

Verdes viñedos frente en el mar. Esta es tierra de vino desde la época de los griegos en que era uno de sus principales productos comerciales. Ahora tienes la oportunidad de saborearlos.